Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.
Xavier Villaurrutia
Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.
Xavier Villaurrutia
Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.
Xavier Villaurrutia
En esta hora y en otras,
tan bien soy todo oídos para ti,
que tu sombra amanece en pleno día del mundo
y mi amor impaciente se atreve sin temor por tu vida.
Efraín Huerta
Me miró. ¡Ay! ¡Lo que es que alguien que uno quiere lo vea a uno! Tantas personas conozco que jamás, jamás de los jamases ven; que no saben ver. Creen que ven, pero solo se ven a sí mismos, solo buscan su reflejo…
Gioconda Belli
porque eres nave y náufrago a la vez
sin velas y sin anclas
solitario
profanador de todos los confines
desbocado y dulce
para la libertad.
Piedad Bonnett
Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia…
Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.
Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.
Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado…
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.
Julia Prilutzky
Habló del corazón. El corazón de los hombres que sangra como el útero de las mujeres y que obliga a los verdaderos hombres a responsabilizarse de sus actos, cualesquiera que estos sean.
Roberto Bolaño