The Bleeding Heart Show

Ahora amanecí un poco más lúcida, el café se sirvió antes…

Ya sé lo que estás diciendo…

Cuando estábamos en esos portales

Yo no sabía si soltarte o no hacerlo, cuando hablabas de ese mismo alguien, no sé Daniel, te busco, me acerco, me alejo porque te quiero, siempre lo he hecho, y sí corrí a ti es porque necesitaba alguien que no me juzgara, tenía un poco de miedo conocerte, porque podía no significar nada, pero cuando te divise lejos y después más, y un poco más cerca, supe que todos estos años he tenido a alguien aquí siempre de mi lado derecho, donde está el corazón. Perdóname por no avisarte, por irme a enamorar a otro lado…Por regresar.

Me siento bien contigo, siempre prefiero cerrar los ojos y dormir a tu lado, que con cualquier otra persona, soy más emocional, siempre he vivido en un libro y tu eres ese cuento lejano, creo que siempre lo supiste, prefiero sentirme flotadora y tener emociones reales, que salir a pasear por allí, lejos con quien sea…Perdón sí me corrompo y si te doy un poema que tengo encarnado, me gustaría ser muchos ayeres, cuando todavía me querías.

Sé que estas enamorado, que quieres estar enamorado de ese mismo alguien.

Tengo una mecedora, unos libros, dos gatos, un perro y el atardecer, te espero siempre para el café, un día coincidiremos otra vez, me gustaría eso, no te puedo pedir nada que no me quieras dar..

Bartleboom cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es su mujer. De vez en cuando lamenta que el destino se obstine en hacerle esperar con obstinación tan descortés, pero con el tiempo ha aprendido a pensar en el asunto con gran serenidad. Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe. No tiene nombre y no tiene señas para poner en los sobres, pero tiene una vida que contar. Y ¿a quien sino a ella? Él cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle

–Te esperaba.

Ella abrirá la caja lentamente, cuando quiera, leerá las cartas una a una y retrocediendo por un kilométrico hilo de tinta azul recobrará los años –los días, los instantes– que ese hombre, incluso antes de conocerla, ya le había regalado. O tal vez, más sencillamente, volcará la caja y atónita ante aquella divertida nevada de cartas, sonreirá diciéndole a ese hombre

–Tú estas loco

Y lo amará para siempre.
Océano Mar, Alessandro Baricco

 

[…]

Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.

Pedro Salinas

Debes confiar. Ya te lo he dicho antes ¿no? Que si crees que todo va a salir bien, tu miedo desaparece. Puedes pensar en un recuerdo divertido, en las personas a las que has amado, en lo que te ha hecho llorar, en tu niñes, en tus planes para el futuro, en la música que te gusta: cualquier cosa vale.

Haruki Murakami

(Fuente: wildsunshine, vía vato)

'Es tarde. Sin embargo yo daría

todos los juramentos y las lluvias,

las paredes con mimos,

las ventanas de invierno, el mar a veces,

por no tener tu corazón en mí,

tu corazón inevitable y doloroso

en mí que estoy enteramente solo

sobreviviéndote.’

y esperare

el momento justo

en que

la m a r e a

me lleve a ti

Lisbon, Portugal

(Fuente: allstreets, vía cambarrera)

(Fuente: louijover, vía divided)

(Fuente: allisdontgold, vía mypeachymood)

i

(vía stphnprtll)

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la duda y en la sombra.”
Andrés Caicedo

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la duda y en la sombra.”

Andrés Caicedo

(Fuente: mediomuerta, vía lacocinadelalma)