
podias haberte ido, pero te quedaste a dormir conmigo, a caminar descalza por mi sala, a escuchar juntos mi nuevo disco favorito. te quedaste aqui donde eres libre de ir a la cocina vestida con lo que quieras y preparar algo para mi. aqui eres libre de recostarte en mi hombro, mientras te leo, o ver el cielo o las estrellas o el amanecer o solo cerrar los ojos hasta que somos libres de soñar juntos o rozarnos los labios porque tambien eres libre de sentir, desear, besar, cantar, soñar. eres libre de reir timidamente cuando te mosdisqueo tus muslos o los huesitos de la cadera y quizas te has dado cuenta que mi espala se destensa cuando tus manos esta ahi ahi. te quedaste, hiciste mi fin de semana, y he sido libre de decirte todo, compartirte y preguntarte lo que para ti es el tiempo, el sexo, el amor, esta ciudad, la soledad,el futuro, la felicidad.. todo esto que me atrevo porque contigo todo es libertad mas alla de que crea que bañarnos juntos un domingo por la mañana es como volar o navegar o lo que sea que sentimos porque somos libres de querernos. toma mi corazon, muerdelo, llevate un cachito de el y regresa a revisar mis manos, mis heridas, que ya no voy a sentir lo mismo ahora que te vas. eres libre de volver cuando quieras a seguir escuchando todo lo que tengo por compartirte y quedarte hasta que la ternura se funda con la pasion una vez mas…
Las personas creen que hay muchos caminos y que pueden elegir el suyo libremente. Quizás fuese más acertado decir que sueñan con el momento de elegirlo. Yo también pensaba así. Pero en aquel instante pude comprenderlo. Lo supe, y tomo forma de palabras: el camino esta siempre marcado, pero no en un sentido fatalista. Cada instante con la respiración, con la mirada, y con los días que se repiten, uno tras otro, se va decidiendo espontáneamente.
Banana Yoshimoto
las cartas siempre se queman..
que te amo con el sentimiento mas profundo de mi corazon.
En la mitad de la noche despierto
y me levanto como para vestirme,
como para llorar o para ver si
duermes a mi lado, lateral y desnuda.
Jorgenrique Adoum.
(Fuente: monologodelsolo)

El eco de una voz clara, como la de los ángeles, una vaga melancolía: la música me llenaba desesperadamente el corazón de gozo. Fluia como el vaivén de las olas, ahora cerca, ahora lejos, llena de nostalgia…
Haru ¿tienes algo que decirme?
Banana Yoshimoto





